La restauración

La iglesia tras la pérdida de culto estaba en un estado de abandono, que la había conducido al deterioro de las cubiertas y su derrumbe en la sacristía y en el pórtico. El mal estado de la cubierta estaba produciendo humedades por filtración que estaban deteriorando las pinturas del templo. A fin de preservar las pinturas en el verano de 2011 se comenzaron las labores para el cambio de la cubierta. Estas labores se pudieron llevar a cabo gracias a la subvención que otorgó a la Junta Administrativa de Artaza, Legarda y Mandojana la Diputación Foral de Álava.

cubierta

La obra consistió en el levantamiento de la cubierta que existía y la evaluación de los materiales que la componían. La cubierta originalmente tenía una estructura de madera de roble y se sustentaba apoyándose sobre las claves, de las bóveda y arcos de descarga, y en los muros. Tras evaluarla se decidió sustituir en parte su estructura por elementos nuevos de madera laminada.

durmientes

La reutilización de la estructura original fue mínima porque la cubierta se encontraba desnivelada y hubo que nivelarla lo que supuso tener que cambiar sus elementos de apoyo. Para la nivelación se colocó un durmiente perimetral y tras esto se colocó la nueva estructura, que modifica a la original ya que se eliminaron algunos de los apoyos que tenía sobre las bóvedas al sustituir la original por cerchas.

estructura nueva

Sobre la estructura se colocaron tableros de madera laminada, una lámina impermeabilizante, rastreles y teja. La Iglesia no cuenta con canalones, sino que la vierte el agua directamente fuera del tejado.

En esta intervención desafortunadamente se modificó el exterior del templo ya que se modificó el diseño de la cubierta del pórtico, que ya no está unida con la de la sacristía. En esta intervención también se restauró la cubierta de la espadaña.
arreglo cubierta
Esta es la primera fase que se ha realizado para la conservación del templo y de su interior pero no debe ser la última, ya que ahora que se ha solucionado el mayor problema que afectaba a la pinceladura de la iglesia hay que analizar las posibles humedades por condensación o capilaridad que puedan existir, así como la estabilidad del edificio, no sin olvidar la restauración de toda su pintura.
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